Se podría definir como pequeñas descargas
eléctricas
desarrolladas desde dentro hacia fuera.
Como un impulso que nace en algún punto de
tu sistema nervioso
y va cogiendo fuerza,
poco a poco,
recreándose una y otra vez en sí mismo
para convertirse en una acumulación de
chispas descontrolada
que se expande por cada terminación de tu
cuerpo
hasta convertirse en una tormenta interna
que atora por dentro,
y explota por fuera.
Y así, una, dos, tres veces
Repitiéndose el proceso y alternándose
con la necesidad de parar un segundo
y atreverse a respirar antes de que sea
demasiado intenso
y se nos olvide que es importante seguir
viviendo.
Seguir sintiendo.
Confunde.
Confunde como el momento en el que los adioses
no son más que principios de sensaciones no tan nuevas
no son más que principios de sensaciones no tan nuevas
que prometiste no volver a experimentar;
y ya van demasiados engaños como para culpar a la casualidad.
y ya van demasiados engaños como para culpar a la casualidad.
Hemos vuelto a fumarnos los cigarros de
dos en dos
como una manera absurda de aspirar tiempo
y de buscar intensidad en algo que ya de
por sí
resulta bastante intenso.
Aprendes a encariñarte con la piedra
y acaba siendo tu mejor compañera de
aventuras.
Y que nunca estarás solo si es contigo
con el primero que cuentas.
Quizás.
No ha sido más que una metamorfosis
de algo muy parecido y a la vez tan
diferente
que no puedes evitar preguntarte
quién es aquel que ahora te mira en el
espejo.
Y por qué le brillan así los ojos
si a tu alrededor todo sigue pareciendo
igual.
Ni por qué sonríe en tiempos de nieblas.
(que ya estuvimos aquí una vez
y nos faltaron candados para tantas
cadenas.
Hay bocas que es mejor no volver a besar)
No te preocupes,
dicen que las ruinas son todo eso
que ya no se puede destruir.
Y una vez llegados a ese punto
sólo nos queda espacio para las
reconstrucciones.
Y a mí se me están antojando castillos sin
dragones,
por una vez.
En el aire quizás,
pero castillos al fin y al cabo.
Y mejor tener todo por las nubes
que nada en la tierra.
O no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario