miércoles, 22 de septiembre de 2010

Vértigo


Lo nuestro siempre pareció más una pesadilla que un bonito sueño. Nos encargábamos a diario de disfrazarlo de mentiras que no dejasen ver más allá de un falso desinterés por el otro. Me querías demasiado y por eso procurabas olvidarte de mí. Lo nuestro nunca fueron más de cuatro besos. Lo nuestro se repetía siempre a oscuras con promesas de “Nunca más”. Lo nuestro era sal en las heridas, lágrimas a escondidas, despedidas que nunca me dejabas firmar con continuará.  Y tus idas y venidas se acostumbraron a llenar mi calendario,  y el odio llenaba mis días, y me esforcé más de una vez en cerrarte la puerta y jurar no encontrar la llave jamás…

Pero qué podía yo hacer si te me colabas por las rendijas. Y cada reencuentro me dejaba siempre con ganas de más. Me quitabas el sueño, me invadías el alma. Me llenabas de ira, me moría por ti.
Así aprendí a tenerte solo a medias. A vivir dos vidas separadas y a quererte solamente a media luz. Y soñaba con dejar de verte y anhelaba poder olvidarte; o al menos eso fue lo que me juré siempre antes de dormir. Pero una y otra vez acababas volviendo, y yo fingía sorprenderme de encontrarte. Y mi reloj lo marcaban tus besos, y mi colchón nunca dejó de tener ganas de ti.

Un buen día te cansaste de correr siempre en dirección opuesta y el final me lo bebí de golpe; tan rápido como todo lo demás. Me desperté una mañana en una estación contigo ya muy lejos, mi reloj desactivado, el corazón vacío y a ti en una última nota firmada con un "cuídate de más".

...

Pero hay errores de infinitas consecuencias y finales que no se pueden esquivar.
Madrid nunca me lo ha perdonado.

domingo, 19 de septiembre de 2010

La poesía eres tú


“Vamos, no se queden ahí. Tómense su tiempo. No empiecen con poemas de amor; son los más difíciles, esperen a tener 80 años. Escriban sobre otras cosas: el mar, el viento, un radiador. Un tranvía. No hay una cosa más poética que otra. La poesía está dentro de uno.
Mírate al espejo: La poesía eres tú.
Adornen sus poemas. Elijan las palabras con cuidado. A veces se tarda 8 meses en elegir una palabra. La belleza comenzó cuando la gente empezó a elegir.
Enamórense. Si no se enamoran todo está muerto. Enamórense y todo cobrará vida. Despilfarren su alegría, disipen su júbilo. Callen o entristezcan con entusiasmo. Arrojen su felicidad hacia otro.
Para transmitir la felicidad, deben ser felices. Para transmitir el dolor, deben ser felices. ¡¡Sean felices, deben sufrir!! No tengan miedo de sufrir. Todo el mundo sufre. Si no tienen los medios, no se preocupen. Necesitan una sola cosa para escribir poesía: TODO.
No intenten ser modernos, es muy anticuado. Si no se les ocurre nada sentados, pónganse así, o así. ¡Cuerpo a tierra! Acostados verán el cielo. ¡Qué belleza! ¿Por qué no lo hice antes? ¿Qué miran? Los poetas no miran; ellos ven.
Que las palabras les obedezcan. Si la palabra “muro” no obedece, no vuelvan a usarla en 8 años. Así aprenderá.
¿Qué? No sé, ni idea. Eso es belleza pura. Esas líneas en el pizarrón que quiero que se queden ahí para siempre. Pero bueno, borren todo, empecemos. Terminó la lección.
Adiós, nos vemos el miércoles... ¡el jueves! Adiós.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

La nostalgia es un arma.

París
Luego están ellos. Los recuerdos. Y parece que pasado el tiempo solo quedan los buenos. No me dejan ponerte fin, ¿sabes? Todavía tienen demasiadas preguntas que hablan de “Y si…”. Pero ya no es tiempo para eso verdad, y lo supiste en el momento en el que decidiste dejar que tus ojos se apagarán y que la razón a veces tiene que poner en orden al corazón. Y ahí me quedé yo, con un pie en mi nuevo mundo y otro peleándose contigo por recuperar su hueco. Todos nos cansamos con los años. Hemos crecido, ya no se puede seguir pecando de ingenuidad. Y aun así sigo intentando definir lo que quizás nunca fue más que una ilusión de mi cabeza que entre tinta y papel teñí en clave de dos… O quizá no. Quizá sí que estábamos destinados pero el futuro nos vino muy grande a ambos. Qué se yo, ya es demasiado tarde para averiguarlo. Y ahora entre paredes de madurez encierro todo aquello por lo que hace tiempo juré pelear contra el mismísimo infierno y me consuelo con saber que no siempre se gana, y que a veces es mejor dejarlo ir.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Días Rojos









Viajar, soñar, reír, llorar. Calcular, perder pero también ganar. Conseguir, lograr, llegar allí donde jamás pensaste que llegarías… Caer pero también levantar. Sobrevivir. Prosperar. Retroceder y rectificar. Tener razón, darte cuenta de que no sabes nada. LUCHAR. Esperar. Esperar. Esperar…


Amar hasta el límite; odiar brevemente. El amanecer, el anochecer. Las cosas pequeñas. El mundo en su inmensidad. Madrid, Bombay, PARIS, pero un poco de Italia también siempre en el corazón. Lágrimas, pero también sonrisas. Los buenos recuerdos, el verano, el calor. LA AMISTAD.  Las caras nuevas y los de toda la vida. El darlo todo y que te den TODO a cambio. El no esperar nada y aun así disfrutar. Las sorpresas, los regalos, las cartas antiguas. Viajar en tren. Los saludos y las despedidas que siempre saben a continuará. Los aeropuertos, las grandes ciudades. Las islas, LA ISLA… El Atlántico. Las promesas del Mediterráneo. El océano entero y que el pelo te sepa siempre a sal.

Los errores. Las equivocaciones. Las huidas, y los regresos al mismo punto de partida. Perdonar y aprender a olvidar. Asumir. Superar. Crecer. Evolucionar.

Oasis, The killers, pero también un poco de Iván. Extremo, y al rato música para saltar, saltar y saltar. El No tomorrow y los Backstreet Boys. La cerveza, las noches, las noches, el ron… ELLAS. Ser pitiyonki hasta que me muera. Más ellas. Vivir a deshora. Que lo bueno se haga esperar. Y de nuevo ellas…


Y ellos. MJ, MJ y MJ. Inglaterra. Las ilusiones. Las decepciones. El insomnio. Los días sin parar de sonreír. Las fechas de caducidad. El sol. La lluvia. Los besos en las rodillas. Los planes. Los días. Y que no no no tomorrow… Stay black. Carpe diem. LA VIDA.

… mi vida.