domingo, 31 de julio de 2011
lunes, 25 de julio de 2011
Alineaciones estelares
Con los ojos cerrados y los puños apretados.
Aguanta la respiración, ya casi estamos.
La ciudad a nuestras espaldas y el universo entre los dedos de los pies.
Más rapido.
Sientes el viento en tus oídos, casi un silbido.
Todavía más rapido.
5 horas de evasión absoluta en un cielo negro que no acaba.
"La vida es demasiado corta"
y el espectaculo interior de mil y un sentidos confusos se superan con el éxtasis de lo imposible.
Ya vuelas.
Y de improvisto en esta noche inventada
de antigravedad fluorescente y sonidos de ultrarradio
algo cambia....
Regresan las burbujas de los pies a la cabeza.
como un recuerdo de una sensacion casi olvidada.
Aún sientes miedo.
"Quién te encerro en esta jaula",
Buscas la llave y la encuentras.
Ya estas casi, sólo queda un paso y atreverse a dar el salto;
como tantas otras veces.
como cuando la ilusión aún existía y te atragantabas de sobredosis.
El vértigo te atraviesa pero la curiosidad es más grande.
Sólo un paso más. Infinto.
Y justo cuando arañas a la sublimidad con los dedos un reloj te recuerda que tu tiempo ha acabado.
Y deceleras.
Como el cobarde en el que a ti mismo te has convertido.
Ya no hay tiempo para promesas de un minuto
ni para ojos chispeantes de noches galacticas.
El sol asoma, la realidad comienza.
Y te alejas de allí con los besos aun encerrados en tus puños apretados,
con las caricias que solo existirán en la memoria,
y con la angustia de a quien aún siendo joven, le han marchitado.
Ahora dime tú quien ha cambiado y si es verdad que jamás deberíamos habernos encontrado.
No me digas nada y fúmate otro cigarro
que esta noche de alineaciones estelares sigue siendo nuestra todavía unos minutos mas.
"Deja que te caliente con los ojos que rozarte me da miedo"
Y me alejo de allí con un millón de cicatrices reabiertas adornandome cuerpo
Un último beso sin labios y, como siempre,
cuídate de más...
Aguanta la respiración, ya casi estamos.
La ciudad a nuestras espaldas y el universo entre los dedos de los pies.
Más rapido.
Sientes el viento en tus oídos, casi un silbido.
Todavía más rapido.
5 horas de evasión absoluta en un cielo negro que no acaba.
"La vida es demasiado corta"
y el espectaculo interior de mil y un sentidos confusos se superan con el éxtasis de lo imposible.
Ya vuelas.
Y de improvisto en esta noche inventada
de antigravedad fluorescente y sonidos de ultrarradio
algo cambia....
Regresan las burbujas de los pies a la cabeza.
como un recuerdo de una sensacion casi olvidada.
Aún sientes miedo.
"Quién te encerro en esta jaula",
Buscas la llave y la encuentras.
Ya estas casi, sólo queda un paso y atreverse a dar el salto;
como tantas otras veces.
como cuando la ilusión aún existía y te atragantabas de sobredosis.
El vértigo te atraviesa pero la curiosidad es más grande.
Sólo un paso más. Infinto.
Y justo cuando arañas a la sublimidad con los dedos un reloj te recuerda que tu tiempo ha acabado.
Y deceleras.
Como el cobarde en el que a ti mismo te has convertido.
Ya no hay tiempo para promesas de un minuto
ni para ojos chispeantes de noches galacticas.
El sol asoma, la realidad comienza.
Y te alejas de allí con los besos aun encerrados en tus puños apretados,
con las caricias que solo existirán en la memoria,
y con la angustia de a quien aún siendo joven, le han marchitado.
Ahora dime tú quien ha cambiado y si es verdad que jamás deberíamos habernos encontrado.
No me digas nada y fúmate otro cigarro
que esta noche de alineaciones estelares sigue siendo nuestra todavía unos minutos mas.
"Deja que te caliente con los ojos que rozarte me da miedo"
Y me alejo de allí con un millón de cicatrices reabiertas adornandome cuerpo
Un último beso sin labios y, como siempre,
cuídate de más...
martes, 12 de julio de 2011
Regálame palabras
Cuando ya no puedas más,
y te canses de andar sin rumbo, buscando una vida inexistente
Cuando vuelvas a recorrerte las calles sin que se te escape una sonrisa
y te empape la lluvia de tu propio sudor, y te falten más uñas que morderte.
Cuando se te escape el dinero en amor de una noche
y aborrezcas la imagen del espejo.
Cuando te sobre el tiempo y te falten instantes
y el mundo entero parezca condenarte a tu extraña penitencia de estar vivo...
Entonces regálame palabras.
Y recuerda aquellas poesías que escondiste debajo de la almohada
Adórname el mundo con colores invisibles y vísteme de blanco de nuevo
Cásate conmigo, y no una sino cientos de veces en aquella noche inventada que una vez recreaste en tu mente
¿Recuerdas?
Entonces no había una sino tres lunas bailando a nuestro alrededor
Y llevabas unos ojos que no sabía bien si me miraban a mí o solamente se empapaban del mundo
Regálame palabras con sabor a Atlántico
Y escapémonos de la ciudad en el primer tren que pase.
Siempre quisiste, ¿verdad?
Y siempre te tomé por demasiado loco como para querer acompañarte.
Muchos veranos han pasado desde aquella vez que me pusiste el mundo en mis manos.
Y muy mal te has tenido que ver para acabar como ahora,
Y es por eso que te digo,
levanta las manos,
todavía nos queda un poco de aire a ti y a mí
y que dure lo que aguanten nuestros pulmones
sin importar las cenizas de nuestros vicios
sin importar los mil perdones que aún me debes.
Regálame palabras
Que ahora mismo, es lo único que me hace falta.
y te canses de andar sin rumbo, buscando una vida inexistente
Cuando vuelvas a recorrerte las calles sin que se te escape una sonrisa
y te empape la lluvia de tu propio sudor, y te falten más uñas que morderte.
Cuando se te escape el dinero en amor de una noche
y aborrezcas la imagen del espejo.
Cuando te sobre el tiempo y te falten instantes
y el mundo entero parezca condenarte a tu extraña penitencia de estar vivo...
Entonces regálame palabras.
Y recuerda aquellas poesías que escondiste debajo de la almohada
Adórname el mundo con colores invisibles y vísteme de blanco de nuevo
Cásate conmigo, y no una sino cientos de veces en aquella noche inventada que una vez recreaste en tu mente
¿Recuerdas?
Entonces no había una sino tres lunas bailando a nuestro alrededor
Y llevabas unos ojos que no sabía bien si me miraban a mí o solamente se empapaban del mundo
Regálame palabras con sabor a Atlántico
Y escapémonos de la ciudad en el primer tren que pase.
Siempre quisiste, ¿verdad?
Y siempre te tomé por demasiado loco como para querer acompañarte.
Muchos veranos han pasado desde aquella vez que me pusiste el mundo en mis manos.
Y muy mal te has tenido que ver para acabar como ahora,
Y es por eso que te digo,
levanta las manos,
todavía nos queda un poco de aire a ti y a mí
y que dure lo que aguanten nuestros pulmones
sin importar las cenizas de nuestros vicios
sin importar los mil perdones que aún me debes.
Regálame palabras
Que ahora mismo, es lo único que me hace falta.
lunes, 4 de julio de 2011
No me faltes
No me faltes.
A pesar de que te hiera, que te arañe el alma,
que te amenace en cada encuentro con levantar el vuelo.
No me faltes.
No me faltes que me sangran las pupilas de llorarte,
que se me escapa el corazón por no quererte,
que se me agrietan las manos por buscarte.
No me faltes,
no me faltes aunque te duela no poder controlarme.
No me faltes aunque ya no sepas que hacer para callarme.
Y ódiame porque también lo tienes permitido,
pero también quiéreme sin que apenas lo compense.
Y déjame vestirme de gata y tirarme a la luna en cada madrugada
y déjame jurarte ebria de vida que no necesito a nadie más como compañía.
Y déjame volver a buscarte al salir al sol, sin uñas, sin llantos, sólo cansada de lo puta que puede ser la vida.
Déjame equivocarme, y atrévete a equivocarte conmigo.
Déjame amarte hasta que pierdas completamente la cordura
pero déjame asegurarte que jamás encontrarás una jaula a mi medida.
No me faltes.
No me faltes aunque no logres encontrarme.
No te canses. No te pierdas.
Vete lejos pero deja alguna pista para que pueda encontrarte.
Llévatelo todo, y quédate conmigo.
Olvida mi nombre, pero jamás lo busques en otras.
No me faltes. No quieras faltarme.
Y déjame pedirte perdon por no querer crecer nunca.
Y déjame perdonarte por pedirme que lo haga.
No me faltes,
aunque se nos escape el tiempo entre los dedos.
aunque te sobre cada noche el mundo entero.
y déjame faltarte a veces un misero instante.
Que yo jamás podré olvidarme de volver a buscarte.
A pesar de que te hiera, que te arañe el alma,
que te amenace en cada encuentro con levantar el vuelo.
No me faltes.
No me faltes que me sangran las pupilas de llorarte,
que se me escapa el corazón por no quererte,
que se me agrietan las manos por buscarte.
No me faltes,
no me faltes aunque te duela no poder controlarme.
No me faltes aunque ya no sepas que hacer para callarme.
Y ódiame porque también lo tienes permitido,
pero también quiéreme sin que apenas lo compense.
Y déjame vestirme de gata y tirarme a la luna en cada madrugada
y déjame jurarte ebria de vida que no necesito a nadie más como compañía.
Y déjame volver a buscarte al salir al sol, sin uñas, sin llantos, sólo cansada de lo puta que puede ser la vida.
Déjame equivocarme, y atrévete a equivocarte conmigo.
Déjame amarte hasta que pierdas completamente la cordura
pero déjame asegurarte que jamás encontrarás una jaula a mi medida.
No me faltes.
No me faltes aunque no logres encontrarme.
No te canses. No te pierdas.
Vete lejos pero deja alguna pista para que pueda encontrarte.
Llévatelo todo, y quédate conmigo.
Olvida mi nombre, pero jamás lo busques en otras.
No me faltes. No quieras faltarme.
Y déjame pedirte perdon por no querer crecer nunca.
Y déjame perdonarte por pedirme que lo haga.
No me faltes,
aunque se nos escape el tiempo entre los dedos.
aunque te sobre cada noche el mundo entero.
y déjame faltarte a veces un misero instante.
Que yo jamás podré olvidarme de volver a buscarte.
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