i.
Parece
que se nos ha vuelto a acumular el remordimiento
y no nos
ha bastado con dejar la ciudad
para
tratar de buscar aire puro en un mundo demasiado contaminado,
o así lo
llaman. No sé.
A estas
alturas yo sigo viendo el mismo barro por la ventana,
mientras ellos tratan de disfrazarlo con pintura y carmín:
- “qué labios
más rojos tienes”.
- “Son para
besar mejor.”
Son para
marcar mejor.
Nos
sigue pareciendo una auténtica barbaridad
hacer
carreras en taxis públicos al amanecer.
Y aun
así lo seguimos haciendo,
una y
otra vez.
Buscan a
alguien que les caliente las sábanas
y les
ofrezca un cigarro al terminar.
Y se
siguen largando por la ventana.
Como
hacía tanto, o no tanto tiempo …
ii.
Se
repiten las preguntas del pasado otra vez,
y en
este remolino de circunstancias enrevesadas
volvemos
a encontrarnos de nuevo ante la misma línea:
A un
lado todas las cosas que hiciste bien,
a otro
lado tu futuro,
o tal
vez al revés.
(Ten
cuidado, no vayas a equivocarte)
Me subo
al tejado y me acuerdo de una
conversación
en un aeropuerto a miles
de kilómetros de aquí.
Todavía
nos sabía el pelo a sal, y a adrenalina.
Y aún
así decidimos hacer las cosas casi bien,
y no nos
salió tan mal, ¿verdad?
Que a
veces el camino no es otro que el que tenías delante,
aunque te empeñes en
crearte junglas para no verlo.
Que el
cristal siempre se puede romper.
Solo
hace falta atreverse
y
encontrar la piedra adecuada. Eso también.
iii.
Archivo
en un buzón interno todos esos recuerdos
que
duelen cuando tratas de releerlos,
Y al
fondo, dejo hueco para todos aquellos
que te
hacen sentir vergüenza,
y solo
rezas para que nadie encuentre la llave.
Jamás.
iv.
Que me
he cogido trenes solo por la necesidad de dar un abrazo
Pero
también mil aviones solo por huir de los mismos.
Y
llegados a este punto yo ya no sé
como de
inteligente fue hacerlo así,
O cuánto
me arrepiento de lo que quise hacer y no hice.
Que
llegados a este punto sólo se me ocurre preguntártelo a ti
Y la
respuesta me llega en ráfaga de frivolidad casi cínica
“lo que
quiera que te haga feliz”
Y que
difícil parece ser feliz a veces
cuando
se te ha olvidado el significado de lo mismo.
Y es que
alguien te contó alguna vez que ser feliz
no
consistía solamente en sonreír.
v.
Supongo que habría que empezar a distinguir
Supongo que habría que empezar a distinguir
entre las cosas que todavía no tengo
y las cosas que nunca tendré,
Supongo que habría que volver a rebuscar en ese archivo interno,
Y sacar los recuerdos a pasear. Aunque solo sea por saludar.
Que ha llegado el momento de volver a hacer balance
Y atreverse a elegir otra vez un lado de la línea
(cruza los dedos por favor, no vayamos a elegir mal)
Que hemos pagado más deudas que las que nos correspondían,
y ya no nos queda tiempo para lamentaciones.
Un paso al frente, o al lado,
como ellos lo quieran llamar.
Pero un paso al final,
hacia el futuro.
hacia el futuro.
vi.
Te regalo una sonrisa por mi memoria.
Una vez más mi corazón me ha sacado ventaja
y es mi cabeza a la que le toca salir a encontrarle.
solo una pista,
desde dónde quiera que esté, se ve el mar.
