Tú no puedes volver atrás porque la vida ya te empuja como un aullido interminable.
Hija mía, es mejor vivir con la alegría de los hombres que llorar ante un muro ciego.
Te sentirás acorralada, te sentiras perdida y sola tal vez querrás no haber nacido...
Yo sé muy bien que te dirán que la vida no tiene objeto, que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en tí como ahora pienso.
Un hombre sólo una mujer así tomados de uno en uno son como polvo; no son nada.
Pero cuando yo te hablo a tí, cuando te escribo estas palabras, pienso también en otros hombres.
Tu destino está en los demás, tu futuro es tu propia vida, tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas, que les ayude tu alegría, tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en tí como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes junto al camino, nunca digas no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, ya verás como a pesar de los pesarestendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección y este mundo tal como esserá todo tu patrimonio.
Perdóname no sé decirte nada más pero tú comprende que yo aún estoy en el camino...
Y siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en tí como ahora pienso.