Cuando tenga que dejarte por un corto tiempo,
Por favor no te entristezcas ni derrames lágrimas,
Ni te abraces a tu pena a través de los años.
Por favor no te entristezcas ni derrames lágrimas,
Ni te abraces a tu pena a través de los años.
Por el contrario, empieza de nuevo con valentía
Y con una sonrisa por mi memoria.
Y en mi nombre vive tu vida,
Y haz todas las cosas igual que antes.
Y con una sonrisa por mi memoria.
Y en mi nombre vive tu vida,
Y haz todas las cosas igual que antes.
No alimentes tu soledad con días vacíos
Sino llena cada hora de manera útil.
Sino llena cada hora de manera útil.
Extiende tu mano para confortar y dar ánimo
Y en cambio yo te reconfortaré
Y te tendré cerca de mí.
Y en cambio yo te reconfortaré
Y te tendré cerca de mí.
¡Y nunca, nunca tengas miedo de morir
porque estaré esperándote en el cielo!
...
Hace ya un mes que pasó todo aquello y aún todavía no he conseguido terminar de creérmelo. Cuando volví a Inglaterra una amiga me regaló esta oración de San Agustín. Me prometió que me ayudaría a dormir por las noches y la verdad no andaba mal encaminada.
porque estaré esperándote en el cielo!
...
Hace ya un mes que pasó todo aquello y aún todavía no he conseguido terminar de creérmelo. Cuando volví a Inglaterra una amiga me regaló esta oración de San Agustín. Me prometió que me ayudaría a dormir por las noches y la verdad no andaba mal encaminada.
No sé como resumir con palabras lo que este mes ha significado para mí. Un mal sueño, una pesadilla. La gente no paraba de repetir que debía despedirme pero, ¿y si aún no estaba preparada?
Cómo despedir a una persona que ha llenado tu vida desde el primer momento. A alguien que te ha dado todo desde el primer día en que te vio. Como despedir a un guía, a un consejero, a un modelo a seguir al fin y al cabo. De qué manera es uno capaz de darse cuenta que ya no habrá más desayunos, ni más comidas, ni más cenas, que ya no estará ahí cuando le necesites o al menos no de la misma manera. Como conseguir dejar atrás cada mirada, cada gesto, cada consejo. Cómo conseguir decir adiós…
Cómo despedir a una persona que ha llenado tu vida desde el primer momento. A alguien que te ha dado todo desde el primer día en que te vio. Como despedir a un guía, a un consejero, a un modelo a seguir al fin y al cabo. De qué manera es uno capaz de darse cuenta que ya no habrá más desayunos, ni más comidas, ni más cenas, que ya no estará ahí cuando le necesites o al menos no de la misma manera. Como conseguir dejar atrás cada mirada, cada gesto, cada consejo. Cómo conseguir decir adiós…
No ha sido fácil y para nada digo que lo haya conseguido. Creo que todo esto llevará mucho tiempo pero aún así poco a poco puedo empezar a entenderlo.
Como bien sabéis todos los que estáis aquí él hacía ya mucho que no estaba bien y aún así nos recibía cada día con la mejor de las sonrisas. ¿Acaso no sería demasiado egoísta pedirle todavía más?
Me hizo lo que soy, y me enseñó mucho más de lo que jamás nadie podrá enseñarme nunca. Y solamente con eso debería de bastar…
Como bien sabéis todos los que estáis aquí él hacía ya mucho que no estaba bien y aún así nos recibía cada día con la mejor de las sonrisas. ¿Acaso no sería demasiado egoísta pedirle todavía más?
Me hizo lo que soy, y me enseñó mucho más de lo que jamás nadie podrá enseñarme nunca. Y solamente con eso debería de bastar…
Quién lo hubiera dicho, ¿verdad? Un indio loco que llegó a España sin nada y empezó una supuesta carrera dando clases en los bajos de una iglesia. Todavía se me hace difícil imaginarme la cara de mis abuelos cuando mi madre les dio la noticia de que era a él a quien había elegido para pasar el resto de su vida. ¿Un extranjero que le doblaba la edad? Si os sois sinceros, si hubiera sido mi caso él mismo me hubiese echado de casa.
Y aun así ya veis, no salió tan mal. Veintiséis años más tarde aquí seguía, al pie del cañón, y con una mujer y tres hijas bajo su responsabilidad.
Y aun así ya veis, no salió tan mal. Veintiséis años más tarde aquí seguía, al pie del cañón, y con una mujer y tres hijas bajo su responsabilidad.
He de reconocer que no siempre fue fácil pero cuándo lo es. Si algo era mi padre era cabezota a más no poder, y eso siempre me costó más de una pelea. Cuántas veces me fui a mi habitación dando un portazo, cuántas veces juré no volverle a hablar hasta que no me dejase hacer ese viaje o ir a esa fiesta… Y cuánto me arrepiento ahora.
No he conocido persona más perseverante en mi vida ni tampoco a nadie con las ideas tan claras. Aun ahora me sigue sorprendiendo lo cuidadoso que fue con cada detalle y lo mucho que tenía preparado para nosotras. “El futuro”, era lo que más le importaba, el futuro de la familia, las oportunidades que la vida nos brindaba.
No he conocido persona más perseverante en mi vida ni tampoco a nadie con las ideas tan claras. Aun ahora me sigue sorprendiendo lo cuidadoso que fue con cada detalle y lo mucho que tenía preparado para nosotras. “El futuro”, era lo que más le importaba, el futuro de la familia, las oportunidades que la vida nos brindaba.
Quizás sea un poco tarde pero ahora es cuando más cuenta me doy de la razón que tenía y de lo preparada que estoy ahora para enfrentarme a todo lo que tenga que venir. Con sus cabezonerías y sus normas que en algún momento sentí absurdas me puso el mundo en bandeja y creo que jamás encontraré las palabras para agradecérselo.
Pero al fin y al cabo para eso estamos hoy aquí, ¿no? Para poder decirle todo lo que nunca pudimos así que en fin, ahí va:
Gracias Papá. De todo corazón.
Pero al fin y al cabo para eso estamos hoy aquí, ¿no? Para poder decirle todo lo que nunca pudimos así que en fin, ahí va:
Gracias Papá. De todo corazón.
Gracias por llevarme en tus hombros, por tus historias de tigres y leones, por hacerme soñar.
Gracias por descubrirme Tenerife, Canarias. Sabes que siempre fue nuestro rincón secreto y que lo será hasta el final. Gracias por todos los ratos que ahí vivimos, por descubrirme el Atlántico y porque gracias a ti, amo tanto el mar.
Gracias por ayudarme a crecer, por todas las rosas que traías en primavera, por los bombones de Navidad.
Gracias porque pasaron los años y seguiste a mi lado y perdóname por todas las veces que no te lo supe agradecer... Sé que no debí ser la mejor de las adolescentes así que de nuevo, gracias por tu paciencia y también por tu comprensión.
Quiero agradecerte cada detalle, cada oración, cada paseo en el que nunca encontrabas final. Gracias por obligarme a estudiar y a conseguir llegar siempre a destacar. Si no hubiera sido por ti, quién sabe donde estaría ahora…
Quiero que sepas que todo va a seguir igual, ¿de acuerdo? Que solo puede mejorar. No voy a decepcionarte, ni yo ni ninguna de nosotras. Seguiremos aquí, tan unidas como siempre y cuidaremos de mamá, y de Pelusa, y del gato también por supuesto.
Fuiste una gran persona y espero de alguna manera haber heredado algo de tu coraje y de tu valor para conseguir algún día llegar a parecerme a ti al menos en algún aspecto.
Solo me queda desearte buen viaje papá, nos veremos pronto,
Cuídate mucho allá donde estés y sabes que siempre estaremos aquí echándote de menos.
Te quiero.