- (...) Y esta es mi historia. Un día me desperté y ya no
conseguí acordarme de nada de lo que había hecho hasta entonces; tampoco volví
a intentar recordarlo. Envolví toda mi vida en un par de sábanas sucias y la
tiré por la ventana sin esforzarme por mirar a quien o a qué se le caía encima.
Todo había sido un auténtico desastre hasta el momento, era increíble hasta que
punto había podido complicar las cosas pero ya poco importaba, todo aquello se
acababa de marchar por mi ventana. Encendiendo un cigarrillo subí al coche sin
tener muy claro aún cual sería mi destino, en la guantera iba todo el dinero
que había conseguido reunir hasta el momento. Me aferré al sol como único
acompañante y me lo propuse como meta y a partir de ahí comenzó mi viaje. Aun así, no todo salió tan bien como esperaba, el instinto humano me guió por los sitios
más insólitos; si yo te contara criatura... Hay muchas cosas de mí que hubiera
deseado no haber conocido nunca. No fueron tiempos fáciles ¿sabes? A pesar de sentir
que lo había superado el pasado me perseguía por muy lejos que intentara
esconderme, y además, la soledad nunca estuvo hecha para mí.
No me resultó sencillo echar de menos, me volví arisco a más no poder y me olvidé de existir. El
mundo era una auténtica basura y lo peor es que no podía hacer nada para
cambiarlo.
Un buen día
amanecí en esta ciudad y no sé que coño tuviste para convencerme de que me
quedara. Te doy miedo ¿verdad? Te siguen dando temor cada uno de mis gestos...
Y no debería criatura, tú a mí me has transformado en algo nuevo, en algo que ni
siquiera sabía que pudiese existir en mí. Siempre estaré en deuda contigo por
muy lejos que me marche, pero los dos sabemos que mi tiempo aquí se ha agotado.
No seré yo el que te obligue a acompañarme pero te aseguro que si quisieses,
haría de tu vida toda una aventura.
Se quedó callada durante un tiempo que me pareció infinito. Tenía la mirada
clavada en algún lugar de su mente el cual sabía que jamás llegaría a
comprender. Había conseguido ser sincero, por primera vez desde hacía demasiado
tiempo. Ahora la decisión estaba en sus manos.
- ¿Toda una aventura? Y explícame, cómo harías eso.
- Nos marcharíamos de aquí y viajaríamos hasta encontrar
nuestro hueco. Conseguiría que te olvidaras de todo lo que ha pasado y que jamás
volvieras a pensar en ello
- ¿Realmente crees que posible? Me refiero al hecho de
olvidar. Tú mismo me has dicho que el pasado te persiguió allá donde fuiste.
¿Por qué crees que esta vez sería distinto? No sé, es algo que siempre me he
preguntado, ¿somos realmente capaces de olvidar o solo es apariencia? En el
fondo pienso que cuanto más tratas de ocultar un recuerdo con más fuerza acaba
volviendo a la luz.
- Pero no es fácil aceptar el pasado, a veces es mejor
borrarlo.
- ¿Y funciona? Si nos fuésemos ahora, ¿Me aseguras de que
me dormiría todas las noches sin pensar ni un segundo en lo que he dejado
atrás? Sinceramente, creo que olvidar es un verbo inventado. Un intento de
darnos fuerza para superar los acontecimientos pero una palabra sin sentido,
con un significado muerto, inexistente.
- Hazme caso. Con el tiempo olvidarías todo esto,
aprenderías a no pensar en ello
- ¿Y aprender a no pensar en algo es lo mismo que olvidar?
- Supongo que no criatura, pero eso no quiere decir que el
olvido no exista.
- Bueno, pues entonces ayúdame a entenderlo, explícame cómo
conseguirás que mi mente consiguiese dejar todo esto atrás… Defíneme olvidar.
Y ante eso, nunca supe que contestar.