Recuerda cuando las cosas eran raras y
bonitas,
y daban miedo y daban risa de tan por
estrenar que parecían.
Y no podíamos esperar a que empezaran a
pasar
y era tan sólo cuestión de tiempo que
nos desbordaran los acontecimientos.
…
No van a contarte
nada que no te hayas dicho mil veces antes
y por eso es mejor
no preguntar.
Matar con miradas lo
que las letras ya no son capaz de contarnos
y bebernos la culpa.
Detrás de este cristal insonorizado
que nos mantiene a ti en un lado,
que nos mantiene a ti en un lado,
y a mí en el otro
Si se esfuerzan te
hablarán del pasado;
de cuántas veces cayó
el cielo y de cuántas otras
volvió a amanecer de
nuevo.
Del suma y sigue y
de las tardes de cerveza y cartas
como manera de matar
el tiempo,
y las ideas.
y las ganas de salir
corriendo
No entenderán que
esta vez no se ha muerto el presente
ni se ha caído un
pilar del pasado casi perfecto
que nos encargamos
de pintar de ilusión para que cada caída doliese menos.
Esta vez se nos ha
derrumbado el futuro,
y con él todas las
razones para no acabar ahogándonos
en este océano de
mentiras y farsas
que tratamos de
esquivar subidos al buque más bonito
que jamás
imaginaste.
Pero con los mismos
agujeros que todos los demás.
Quizás hasta te
parezca ingenuo
el haberte aferrado
a un clavo ardiendo durante tanto tiempo
esperando que cada
día quemase menos
pero sabiendo que
cada segundo la llaga se hacía más profunda
y hay cicatrices que
no se pueden curar.
Solo queda esperar a
que se enfríe
para que podamos levantarnos (levantarte)
para que podamos levantarnos (levantarte)
de nuevo. Para poder
sentarnos a esperar que el mar se calme
y encontremos la
manera de volver a lanzarnos a él.
(o al menos eso me
cuentan los mil ojos que me observan en sueños.
Esperando que les
devuelva la mirada.
O no)
Tengo ojeras de
viento
y una férrea sed de querer lo que nunca tuve
y una férrea sed de querer lo que nunca tuve
mientras duermo pensando en lo que una vez
sí.
Mil razones para
volver a casa a añadirte a mi lista de fantasmas
que no me dejan
dormir.
Se han reunido todos
a contarse las razones
por las que atormentar a mis sueños
y escondidos quedan
todos los cuchillos
de cuando te tenía a
mi lado luchando conmigo
(por mí)
…
voy a aguantar
todavía un poquito más antes de tirar por la ventana
todas las metáforas
que se me ocurren
de cuando todavía
creía en la ataraxia como meta final.
y cerrada queda la
puerta hasta nueva orden.
Me encargue de
esconder la llave entre tus maletas,
por si algún día
decides que ya es suficiente
y decides volver a
por mí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario