domingo, 11 de noviembre de 2012

Descanso; Ódiame


Llevo varios días tratando de borrarlo todo. Empezó como una guerra de paredes que me asfixiaban hasta tal punto que no dormí en casa en toda la semana. Pero había que hacerlo, ¿verdad?
Y empecé por las ventanas. Para que entrará la luz que hacía ya tanto tiempo te habías llevado a base de mentiras y ansiedad. Hay tantas cosas tuyas a mi alrededor que los recuerdos se me clavan por debajo de las uñas. Y me ahogan hasta no dejarme respirar. Huele a invierno de los malos, y el frío parece haberse instalado antes de tiempo por muchas estufas que quiera encender. Huele a vacío. A que ya no estás.
Y una parte de mí se alegra de haberse dejado de despertar con moratones en el alma, y le agrada pensar que por fin puede librarse de unas cadenas que siempre le apretaron demasiado. Se alegra de haber dejado de vivir asfixiada entre edificios de cristal. Un paso en falso y las bombas estallaban; y así durante tanto tiempo que ya no pudo soportarlo más.
La otra parte de mí se muere de miedo ante un futuro que después de tanto tiempo vuelve a mostrarse incierto y peligroso. Como aquel mar al que nunca te decidiste a lanzarte conmigo y se me antojaba tan fascinante y provocador. De repente se ha vuelto oscuro y no parece sino una tumba excavada a destiempo en la que me he quedado sin manos que me ayuden a llegar a la orilla.
No obstante todo irá bien, ¿verdad? Eso nos repiten a los dos como si entendiesen algo de lo que hemos vivido, como si pudiesen comprender el estado de simbiosis en el que nos encontrábamos encerrados y del que nos han despertado sin ningún tipo de pudor (Creo que ya no me quedan heridas por abrir, si te soy sincera) Aun así, sigue doliendo tanto que oculto mis ganas de verte entre colchones ajenos y he vivido ebria más tiempo del que jamás me gustaría reconocerte. Que ya no me queda más tiempo que regalarte. Te has llevado todo lo que juraste nuestro y aunque lo intente no encontraré las palabras para pintarte el final feliz que prometí.
Ódiame el tiempo que necesites, mi vida. Yo en cambio procuraré no olvidarme de nada de todo lo que nunca pudo ser. Y hasta entonces deja que el viento retome su rumbo y nos deje a cada uno en su destino. Y no te olvides de escribir de vez en cuando aunque no te atrevas a echarme de menos; y es que este mundo sigue siendo nuestro, solo nuestro…


Tenerife, April'12

No hay comentarios:

Publicar un comentario